Si no lees la Biblia, ¿es posible que no seas una persona nacida de nuevo?

Si no lees la biblia, ¿es posible que no seas una persona nacida de nuevo? 4

Esta es una pregunta profunda que toca el núcleo de la fe para muchas personas. La respuesta corta, desde una perspectiva teológica común, es que la lectura de la Biblia no es lo que causa el nuevo nacimiento, pero sí es el alimento natural de alguien que ha pasado por esa experiencia.

El Nuevo Nacimiento es una obra de Dios

En Juan 3:3, Jesús dice que nacer de nuevo es una obra del Espíritu Santo, no el resultado de una práctica específica. También Efesios 2:8-9 enseña que la salvación es por gracia, mediante la fe, no por obras.

Según la mayoría de las doctrinas cristianas, ser «nacido de nuevo» es un acto de la gracia de Dios y la obra del Espíritu Santo en el corazón de una persona. No se logra por cumplir una lista de tareas (como leer cierto número de capítulos). Por tanto, como la salvación es por fe, cuando alguien se arrepiente de sus pecados y acepta a Jesús en su vida, no leemos la Biblia para convertirnos en un hijo de Dios; sino que leemos la Biblia porque, al ser salvos, deseamos conocer la voz de nuestro Padre.

¿Leer la Biblia es obligatorio para ser nacido de nuevo? No. Hay personas que creyeron en Cristo antes de tener una Biblia, incluso se convirtieron escuchando la Palabra predicada (Romanos 10:17), viviendo su fe en contextos donde no podían leer. No depende estrictamente de la alfabetización, el acceso a una Biblia o la lectura diaria, porque durante siglos, la mayoría de los cristianos no sabía leer, y aun así se consideraban plenamente creyentes y “renacidos”.

Por lo tanto, no leer la Biblia no invalida automáticamente el nuevo nacimiento.

Desear la Biblia: Un indicador

Aunque no leerla no te «quita» automáticamente el nuevo nacimiento, la falta total de interés o no querer reservar un tiempo diario para ella, puede ser una señal de alerta espiritual si:

  • Hay desinterés constante por conocer a Dios.
  • No existe deseo de crecer espiritualmente.
  • No hay fruto visible de transformación (Gálatas 5:22-23).

Tenemos que pensar que la Biblia es la fuente de alimento espiritual para el alma y el espíritu, un medio para conocer el carácter de Dios y una guía para discernir la vida cristiana:

  • El hambre espiritual: Así como un bebé recién nacido busca naturalmente la leche, se espera que alguien que ha nacido de nuevo tenga un apetito por la verdad espiritual.  Un corazón nacido de nuevo normalmente desarrolla hambre por la Palabra, aunque sea de forma gradual.
  • La analogía del alimento: Si una persona deja de comer, no deja de ser un ser humano inmediatamente, pero se debilita, se enferma y su crecimiento se detiene.

Los obstáculos más comunes por los que los cristianos dejan de leer la Biblia pueden ser los siguientes:

  • Falta de hábito o disciplina: La vida moderna es caótica y a veces la disciplina falla.
  • Desánimo o crisis: Momentos de depresión o duda pueden alejar temporalmente a alguien de la lectura.
  • Falta de comprensión: No saber por dónde empezar o no entender el lenguaje puede generar frustración.

Por tanto, si en tu vida se da alguno de estos obstáculos, busca a Dios en oración para recibir Su Fuerza, Su Ánimo y Su Sabiduría. No hemos de olvidar que Dios HABLA la mayoría de las veces a través de Su Palabra, porque para eso ha permitido que nos llegue escrita. También está la posibilidad de asistir a los estudios bíblicos que en tu congregación se realicen. Puedes preguntar a tus líderes si existen o se pueden crear grupos de estudio bíblico con el fin de crecer en el conocimiento de las Escrituras.

¿Qué dice la Biblia al respecto?

En la misma Biblia se menciona: «Desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación» (1 Pedro 2:2). La clave aquí es la palabra crecer. Sin la lectura, es muy difícil que el nuevo nacimiento se traduzca en una vida transformada y madura.

No leer la Biblia no significa necesariamente que no seas nacido de nuevo, pero sí significa que estás privando a tu espíritu del oxígeno y el alimento que necesita para estar sano. La fe suele comenzar escuchando el mensaje, y se mantiene profundizando en él.

¿Te has hecho esta pregunta alguna vez?

¿Te sientes identificado con esta falta de deseo de leer? A veces detrás de esta duda hay algo más profundo:

  • “¿Mi fe es auténtica?”
  • “¿Estoy viviendo como debería?” 
  • “¿Estoy fallando espiritualmente por no leer más?”

Jesús dijo: “Si permanecéis en mi palabra, sois verdaderamente mis discípulos” (Juan 8:31).

No hay que preguntar si soy nacido de nuevo porque leo o no la Biblia. Más bien, comprendamos que una vida transformada tiende a buscar conocer a Dios, y eso se consigue pasando tiempo con la Biblia.


¿Lees la Biblia con frecuencia?

Si tu respuesta es positiva, en la Iglesia Cristiana Evangélica Buenas Noticias de Almansa, te animamos y exhortamos a que reconozcas la tremenda importancia que tiene para la vida cristiana el leer, escuchar y meditar la Palabra de Dios. Ven a estudiarla con nosotros. ¡Visítanos en Calle Miguel Servet 9, Almansa!

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